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Lo raro es dormir

Duermo como un bebé. Nada me quita el sueño. Duermo con la conciencia tranquila. Así decimos, en el lenguaje coloquial, para remarcar nuestra despreocupación por algún asunto, nuestra falta de culpa, vergüenza o temor por las consecuencias de nuestros actos; no me quita el sueño. Duermo como un bendito. Como un angelito. Como un bebé. La buena conciencia es la mejor almohada para dormir, dice la frase de calendario atribuida a Sócrates. El justo no conoce insomnio. Duerme bien quien hace lo correcto, quien nada tiene que ocultar, quien no espera ser descubierto ni reprochado, quien no tiene motivos para ser desenmascarado, señalado, detenido o castigado. Quien no vive en la mentira. Quien no teme hablar en sueños. Quien no oye un corazón delator tras la pared. Quien no aguarda una venganza, ni propia ni contra él. Quien no ha traicionado. Quien no se corrompió. Quien no cometió una infamia muchos años atrás, no suficientes para que prescriba o sea olvidada por su víctima. Quien no lleva una doble vida. Quien no delató. Quien no colaboró con el enemigo y tampoco desertó. Quien no se ve obligado a estafar a clientes, marear a proveedores, maltratar a subordinados o malquistar a compañeros entre sí. Quien tampoco hace nada de eso sin estar obligado. Quien no cobra comisión por conseguir contratos a toda costa. Quien no tiene una oferta que no podrás resistir. Quien no despide. Quien no vende productos financieros. Quien no vende alarmas de hogar. Quien no trabaja en el departamento de retención de clientes. quien no deniega prestaciones sociales. Quien no retira custodias de hijos. Quien no defiende a clientes que sabe culpables. Quien no acusa. Quien no juzga. Quien no pasa la porra por los barrotes haciendo clon, clon, clon. Quien no dispara. Quien no comete una negligencia. Quien no provocó un accidente. Quien no participó en un linchamiento. Quien no lo grabó. Quien no miró para otro lado. Quien no cerró la ventana para no escuchar los gritos. Quien no humilla. Quien no maltrató animales durante el rodaje de esta película. quien no degüella cada día decenas de cochinos apenas aturdidos, cuyos chillidos resuenan en la noche. Quien no busca porno infantil de madrugada. Quien no envía un burofax apremiando. Quien o se siente responsable, ni cómplice o beneficiario de lo que otros hagan en su nombre. Quien no se dice concernido por culpas colectivas, sistemáticas, históricas. Quien no paga por sexo. Quien mira la etiqueta para asegurarse de una camiseta no está cosida en Bangladés. Quien separa el cartón y los envases, contenedor azul, contenedor amarillo. Quien no tira aceite usado por el fregadero. Quien no esquiva a los muchachos de la carpeta en la calle. Quien no se olvida de donar, firmar, difundir, hacerse socio. Quien no compra en Amazon. Todos con la conciencia tranquila. A ninguno le quita nada el sueño. Todos durmiendo como benditos. Como angelitos. Como bebés. Como cabrones. Somos los demás los que no dormimos. La pregunta no es: por qué no dormimos nosotros. La pregunta es: por qué dormís vosotros. Lo raro es dormir.

 

Isaac Rosa, fragmento de la novela Las buenas noches (2025)

pp184-186